POR HÉCTOR PARRA RODRÍGUEZ

Juan José Ruíz Rodríguez y su equipo de perdedores no entendieron el mensaje de la ciudadanía en las elecciones del 2015, tampoco a la base del priismo. Ayer culminó la estrategia de “agandallamiento”, con los cargos de consejeros políticos y otros órganos.

El desinformado del dirigente estatal JJ Ruíz, sobrino político de Mariano Palacios, dijo que no sabe de inconformidades de priistas por la integración del Consejo Político. Por lo tanto no sabe lo que la base priista piensa y siente. Muchos liderazgos naturales –mujeres y hombres- de colonias quedaron excluidos, para ser incluidos otros tantos desconocidos y sin trayectoria.

La intención  fue “agandallar” las posiciones para navegar tranquilamente y sin disidencias legítimas dentro de la propia militancia. No quisieron arriesgarse a las críticas hacia el interior. A fuerza de reconocer sobre la conformación, algunos de los nuevos consejeros bien valen la pena, pero otros –sin discriminación- no tienen ni idea de qué harán en el máximo órgano de decisión y deliberación de las más importantes decisiones que en lo sucesivo se tomen. Simplemente felices porque fueron llamados por sus amigos perdedores.

Con los consejeros ex profeso no hay problema alguno, acorde con los estatutos todas y todos ellos tienen el acceso directo. Pero aquellas y aquellos que debieron ser electos en asamblea por sus organizaciones, sectores y demás no adquirieron la debida legitimidad, tomando en consideración que no hubo tales asambleas; sencillamente hicieron la lista y asunto terminado. Luego vino la depuración de la misma para excluir a todas y todos aquellos que consideran no forman parte del grupo perdedor.

La dirigencia estatal no alcanza  a digerir el mensaje de las elecciones del 2015, que dejaron al PRI en la antesala de la extinción. Ahora JJ Ruiz se entretiene con los resultados de las elecciones de este año en otros estados, en donde también se perdieron varias gubernaturas. Le manda mensaje a Ricardo Anaya, dirigente nacional del PAN, quien se encuentra en otro plano muy lejano al suyo. En ese ring solo pelea Manlio Fabio Beltrones, no Juan José Ruíz Rodríguez.

En las elecciones del 2015, se perdió la gubernatura, la casi totalidad de los ayuntamientos y las diputaciones locales, que decir de las diputaciones federales. Bueno, el grupo que llevó al PRI a semejante derrota, es el que se afianzó con su equipo de perdedores; esos son los que quieren llegar al 2018, para recuperar posiciones políticas de elección popular.

Debe advertirse que ese grupo perdedor gozaba del poder en el 2015, tenían bajo su “usufructo” el gobierno del estado y muchas otras posiciones de elección popular que perdieron, debido a la miopía de no hacer bien las cosas hacia el interior del PRI y hacia el exterior con la población.

Ahora, ya fuera del poder político, con las “migajas” que administran pretenden recuperar el poder ¿Cómo? Si han mostrado durante los tres últimos procesos electorales una ignorancia supina en el arte de la política.

Para colmo, muchos de los ex funcionarios están bajo la lupa por malos manejos en los cargos que ocuparon, una muestra más de la incapacidad; van dos ex Secretarios que se  han visto obligados a comparecer ante el Ministerio Público a declarar y aclarar, despejar dudas ¿Cuándo se había visto eso? Nunca.

Para colmo de la soberbia e ignorancia de Juan José Ruíz, dirigente estatal del PRI, se jacta al declarar que son más los que van a expulsar del PRI, que los inconformes. Habrase visto semejante torpeza. En conclusión, el “agandalle” estuvo criminal. Si no componen el camino que hasta ahora llevan los perdedores, estarán cavando una derrota más en el 2018. Al tiempo. Y mi estimado JJ, que se aplique más a saber qué pasa en las filas del priismo y deje a un lado la ignorancia y la soberbia.

 

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