Este padecimiento es habitualmente durante el primer año de vida

Con tratamiento el 85 por ciento de los casos en niños menores de un año logran una mejoría

El reflujo es una enfermedad en la que el contenido gástrico se regresa hacia el esófago, que puede ser de origen fisiológico, en donde los niños pueden presentar este tipo de reflujo sin llegar a enfermarse y se presenta en los primeros seis meses de edad, informó el doctor Martín Vega Malagón, jefe de Pediatría del Hospital General Regional (HGR) No.1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Querétaro.

Indicó que otras manifestaciones de este padecimiento, son; vómito constante, datos de rumiación —el niño está como masticando chicle—, dolor en el momento en que se acuesta o, mientras duerme se levanta súbitamente por el dolor que el ácido del estómago le pudiera causar, ya que provoca una sensación de quemazón del esófago; a esto se le denomina reflujo patológico.

Apuntó que la edad en que se presenta este padecimiento es habitualmente durante el primer año de vida, ya que puede empezar desde los primeros días de nacido, sin embargo las consecuencias son para toda la vida.

Mencionó que aunque la causa exacta que desencadena el reflujo no se conoce, hay factores que intervienen, por ejemplo, los niños prematuros en los que todavía su sistema neurológico no está maduro, probablemente  genera que el esfínter —la entrada del estómago— no cierra adecuadamente, entonces esto provoca que se esté regresando el alimento que habitualmente ya no debería de presentarse.

Señaló que cuando se trata de un reflujo patológico, hay otras manifestaciones que son difíciles de detectar, como por ejemplo, que el niño deje de respirar súbitamente o que desarrollé bronconeumonía súbita, es decir, sin un cuadro infeccioso previo; incluso, cuando el reflujo se mantiene por mucho tiempo puede hacer estenosis —estrechez— como complicación del esófago, lo que ocasiona dolor al tragar alimentos, denotando ya cuadros crónicos, lo cual debe ser  atendido a la brevedad por el médico.

Indicó que el médico tratante corrobora el diagnóstico a través de estudios especializados, como Rayos “X”, con una ph-metría, y así iniciar el tratamiento con lo que se resuelve en un 85 por ciento de los casos en bebés antes del año de edad.

El doctor Vega Malagón destacó que un reflujo no diagnosticado ni atendido oportunamente puede desarrollar complicaciones graves, incluso mortales, una de ellas es la broncoaspiración.

El reflujo puede calificarse en varios grados dependiendo de hasta dónde llegue el alimento hacia el esófago, el grado mayor es cuando está llegando prácticamente a la entrada de la tráquea y eso hace que el alimento se vaya hacia el pulmón e impida el paso del aire y desencadene que el niño deje de respirar, esto puede suceder en cualquier momento y lugar.

Es por esto que el IMSS exhorta a toda la población para que se mantenga alerta ante los primeros síntomas del reflujo, así como otras enfermedades que puedan causar limitaciones en la forma de vida de toda su familia, esto con el fin de promover la salud en los queretanos.

 

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