La cirrosis ocupa el 4° lugar en mortalidad, a nivel nacional

Las principales causas son: alcoholismo, hepatitis B y C, diabetes, obesidad y triglicéridos altos

El alcoholismo es una de las principales causas de la cirrosis, sin embargo la hepatitis B y C, la diabetes, la obesidad y los triglicéridos altos, son considerados importantes factores de riesgo que pueden propiciar el desarrollo de la enfermedad; además se sabe que el grupo de personas más afectados son hombres entre los 40 y 60 años de edad, informó el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Delegación Querétaro.

“Lo que sucede con la diabetes es que el exceso de glucosa en la sangre condiciona al mal funcionamiento del hígado, pues este no la puede metabolizar adecuadamente; mientras que con los triglicéridos altos, las grasas se pegan en los vasos sanguíneos, endureciéndolos y ocasionando un aumento de presión en la sangre que afecta el funcionamiento hepático”, señaló la doctora Katia Buendía Villanueva, médico familiar adscrito a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 13, del IMSS.

La cirrosis es una enfermedad del hígado que se caracteriza por la inflamación del mismo y la formación de tejido cicatricial, lo que provoca un funcionamiento deficiente del órgano; “Estas cicatrices o nódulos en etapas avanzadas de la enfermedad, pueden ocasionar hemorragias o bien insuficiencia hepática, lo que condiciona la muerte, si no se trata oportunamente”, agregó Buendía Villanueva.

Al principio, la cirrosis puede pasar inadvertida por la ausencia de sintomatología; pero, la fatiga, pérdida del apetito y debilidad, son las principales señales, una vez que la enfermedad avanza, los cambios en el organismo son más evidentes como: la ictericia —coloración amarillenta de la piel—, edema en los pies —acumulación de líquido—, hemorragias por nariz y boca y en casos más extremos, pérdida de la conciencia

El tratamiento de la enfermedad va a depender del agente causal, “Puede ser la suspensión del alcohol; en los casos donde el paciente presenta hemorragias,  se recomienda la endoscopía para las varices esofágicas”, comentó Buendía Villanueva; cabe señalar que la cirrosis es un padecimiento irreversible ya que el tejido hepático no puede regenerarse.

“Actualmente, como consecuencia del estilo de vida de jóvenes y adultos y el consumo excesivo de alcohol, la cirrosis ocupa el cuarto lugar de mortalidad a nivel nacional; por lo que es una enfermedad que nos preocupa y ocupa”, informó la doctora Katia Buendía.

Finalmente exhortó a la población a evitar beber alcohol y la automedicación, por otra parte recomendó acudir al médico para un chequeo rutinario, tener una alimentación balanceada y estilo de vida saludable.

 

 

 

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