¿DIAGNÓSTICO ELECTORAL?

POR: HÉCTOR PARRA RODRÍGUEZ

Carmelita Zuñiga, Presidenta de la Comisión de Dictamen de Gobernación, Administración Pública y Asuntos Electorales, dijo que pronto iniciarán las mesas de trabajo para la reforma en materia electoral, afirmando que debe incluirse un diagnóstico electoral.

Al escuchar la palabra diagnóstico se me vino a la mente un enfermo al cual hay necesidad de realizarle una exploración cuidadosa para saber bien a bien, cuál es la enfermedad que lo aqueja. A su vez, la misma diputada comentó que apenas hace un mes los del INE les dieron una plática sobre el cómo se realiza un estudio para efectuar una redistritación profesional ¡Ah caray! No sabía la legisladora.

Eso y más resulta inconcebible que desconozca la legisladora dado que es la segunda ocasión que participa en un proceso electoral como candidata. Su primera  participación fue como integrante de la fórmula para el Ayuntamiento de Querétaro, elección 2009-20012, cuando en hoy gobernador obtuvo el triunfo y Carmelita terminó siendo la presidenta sustituta. Y su segunda participación, ahora que se desempeña como legisladora 2015-2018.

¿Diagnóstico electoral? ¿Diagnóstico de qué? Los resultados están a su alcance, los tiene en la memoria electoral de cada tres años, desde entonces hay resultados de los procesos electorales estatales y municipales ¿Acaso hay problemas electorales que deben resolver y no sabe cuáles son? ¡Por favor! En su partido deben tener todos los diagnósticos, ahí deben guardar la información de las secciones que ganen, las que pierden, las que empatan, aquellas en las que alternan triunfos y derrotas.

¿No sabía Carmelita cómo se hacen los trabajos para la redistritación? También resulta inconcebible que haya desconocido cómo se hace ese trabajo, cuando que ella se dedica a la política y ocupa por segunda ocasión cargo de elección popular. Hay reglas simples y matemáticas. Precisamente la hoy distritación la realizó su partido, el PAN, cuando Eric Salas también era legislador; desde entonces no se han vuelto a mover los límites de los distritos, si acaso las secciones se ha movido por el crecimiento de la población en algunas de ellas; y las secciones electorales están a cargo del INE. Entonces el IEQ hacía la propuesta y la Legislatura la aprobaba o la rechazaba.

Dice pues Doña Carmelita que la Comisión de Gobernación, Administración Pública y Asuntos Electorales de la Legislatura prepara mesas de trabajo rumbo a la reforma de la Ley Electoral, en los que incluirá a los institutos electorales y a la población abierta, con un llamado a confiar en los organismos electorales y la redistritación que realizarán. En este tema habría que recordarle a la legisladora que, acorde a las últimas reformas electorales en materia federal, el INE, de forma por demás abusiva se quedó con el monopolio no solo de la conformación de los distritos  electorales federales, también se arrogó la facultad de fraccionar a los Estado –claro, por decisión de la legislatura federal- para, desde el centro de la República, decidir el cómo deben conformarse los distritos electorales locales.

Y los distritos electorales simplemente se dividen en relación al cómo se encuentra distribuida la población de un estado en sus respectivas secciones electorales; y las proporciones que deben guardar para determinar cuántos diputados tiene cada Estado de la República Mexicana. En la última redistritación se dividieron las secciones acorde con los triunfos y derrotas  –de ese momento- del PAN, para asegurar triunfos electorales. De ahí la pésima distribución territorial de los distritos de la capital; hay zonas que nada tienen que ver unas con otras en tanto a los problemas de los habitantes se refieren, como sería el caso del distrito II, en donde vinculan comunidades como la Monja o la Barreta con el fraccionamiento Los Sauces, de extremo a extremo del Municipio de Querétaro, de note a sur; la reforma de entonces fue para romper el monopolio del PRI de la zona de Santa Rosa Jauregui.

O el distrito V, otra conformación territorial integrada con criterios políticos y no matemáticos; la incredulidad deriva de la simple lógica, vea usted. De las colonias Mansiones del Valle, Jardines de la Hacienda, se concatenan con Hércules. Nada que ver los problemas de la zona poniente con la oriente, también fue criterio político el que privó para quitarle la influencia al PRI de las zonas de Hércules, con las favorables al PAN, zonas de influencia como las mencionadas. Así que, del resultado de una elección, sección por sección electoral, se obtienen número y el agrupamiento se hizo en ese entonces con criterio político y no matemático ¿Acaso esto no lo sabía Carmelita? De ahí la insistente pregunta ¿Cuál diagnóstico?

Dijo la diputada –con sus inevitables equívocos-  que la iniciativa es una ley que les fue enviada ¡Por Dios! Así lo declaró:  “Es una ley que si bien está hecha la iniciativa con varios criterios del IEEQ, del Tribunal Electoral de Querétaro, de los académicos y de los partidos políticos que hicieron sus observaciones y los candidatos independientes, sí tendríamos que estar trabajando de manera conjunta y responsable”.

Vaya pues ¿En manos de quién quedará la reforma electoral para las elecciones del 2018? ¡Es un peligro! ¿A poco no? Sin embargo, son las autoridades “legalmente competentes” para meterle mano a la reforma electoral.

 

 

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