Ya llego el 2018 y con ello el año en donde los mexicanos veremos de qué estamos hechos. Un año especial y sui géneris donde mucho nos jugamos y en el proceso electoral que se avecina habrá lo que no hemos visto y mucho más.

Deberemos empezar por quitar muchas cosas que ya no sirven y que solamente originan gastos como si tuviera tuviéramos una economía boyante. Eso de los precandidatos no es más que un gasto innecesario que ha inventado el sistema de partidos para obtener recursos de todos los contribuyentes, ya es tiempo de dejar a un lado ese tipo de efeumísmos y llamar las cosas por su nombre para que nuestra democracia ya no sea tan costosa para los que pagamos impuestos.

Entonces lo deseable es que dejen ese periodo de precandidaturas, o alguien en sano juicio pensará que pueden cambiar de candidato tanto el PRI y sus aliados el PAN y sus aliados y MORENA y sus aliados. Obvio no, pero les sirve para plasear a quienes no son muy conocidos y gastar recursos públicos. Muchos se los agradecerían millones de mexicanos y miles de queretanos que continúan viviendo en condiciones de pobreza extrema y pobreza, pobreza, allí inviertan esos recursos que solamente son un desperdicio y un insulto para los votantes,,,,,,,,,,,,,,,,,,,

 

En el ámbito local hablemos de la mentada joya de la corona, la ciudad de Querétaro que con su explosivo crecimiento es uno de los cargos más deseados. Aquí ya se encuentran en la recta final a quienes ya se les menciona para ser candidatos. Del lado del PAN no hay más que dos que quieren y muchos suspirantes.

Lleva mano el Jefe de la oficina de gobierno Luis Bernardo Nava, a quien al parecer se le están alineando los astros y el sistema QROBUS lentamente va caminando con menos fallas. Al interior del PAN se menciona como el candidato a la presidencia municipal de Querétaro con las simpatías de quienes deciden y pueden nominarlo.

De sangre azul azul y con amplia prosapia dentro del blanquiazul, sabe que del buen funcionamiento y reestructuración del sistema público del transporte, en mucho cuenta para su nominación, que de ser así en unas semanas se conocerá.

Su más cercano competidor y con más ansias que proyecto, confiado en su amistad con Armando Rivera y el favor de Ricardo Anaya, el diputado federal Gerardo Cuanalo también está en esta carrera y quiere a toda costa la nominación, aunque al interior las encuestas no le favorezcan, pero de que quiere quiere.

Todo esto sin contar la posibilidad de que Marcos Aguilar vaya por la llamada reelección, cuyo fenómeno en estos momentos no es aceptado en la cultura del ciudadano común y corriente que ve con malos ojos una posibilidad de ese tipo. Nos falta esa cultura en donde el votante premia o castiga según el desempeño pero, esa es otra historia que se contará en breve.

 

Por REDACCION

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