Miércoles 25 de enero del 2017.- Para muchos políticos estar frente a la clase empresarial nunca ha sido fácil y mucho menos agradable porque los cuestionan verdaderamente y se ponen al tu por tu, no es lo mismo ir a Santa Rosa Jáuregui o estar en Menchaca en una zona de confort en donde el político se siente adulado y muchas veces adorado. Con los empresarios es distinto.

El diputado Federal Braulio Guerra Urbiola fue invitado a un panel justamente con los hombres de empresa en el Club de Industriales, allí les dijo y les reconoció todo lo  que critican de la política y de los políticos. El legislador tomo el toro por los cuernos y subrayó que definitivamente “hay que rediseñar el Parlamento mexicano”, en alusión a la Cámara de Diputados y lo mismo en el Senado de quien dijo “hay que despertarlo”.

Innovador como en el caso de su primer informe realizado en plena caseta de peaje de Palmillas, reconoció que hoy los tiempos demandan un cambio radical y propuso que este cambio debe ir en el sentido de que los mexicanos ahora tengamos una Asamblea Nacional de Representantes como en muchos países.

Dejar de un lado lo burocrático y lento de nuestro actual sistema legislativo en donde muchas veces un sinnúmero de iniciativas duermen el sueño de los justos. Cuando se aprueba en Sán Lázaro se detiene en el Senado y viceversa, algo tan inoperante ya no debe permanecer.

Invitado por la COPARMEX que dirige Dario Malpica junto con el exlegislador y polémico panista Juan José Rodríguez Pratts y otros panelistas, Guerra Urbiola insiste en que debemos rediseñar el funcionamiento del Congreso mexicano, que ya o sea tan burocrático y que las iniciativas no tengan ese largo y sinuoso camino que muchas veces solamente queda en eso; en iniciativas de buenos deseos.

Empresarios de todo calado entre los que se encontraba Carlos Peñafiel el actual dirigente estatal de MORENA, el legislador queretano participó en el Panel Contexto y Visión del Marco Constitucional a 100 Años de su Creación, una reunión crítica y nada aterciopelada donde lo menos que les dijeron a los políticos que allí estaban que ganaban mucho, que no trabajaban, que eran comparsas de la corrupción y una larga lista de reclamos.

A manera de respuesta ya en corto Guerra Urbi9la dice que ni todos los alemanes son Hitler, ni todos los argentinos son Borges y muchos menos ni todos los mexicanos son Duarte. También propone que los legisladores voten con objeción de conciencia, es decir que aunque su partido vaya en bloque y si el diputado no está de acuerdo que pueda asumir una postura crítica ante una eventual iniciativa que vaya en contra de las mayorías. Remember el gasolinazo. Y las reformas estructurales.

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