- Piden inclusión de indígenas y jóvenes en la política para avanzar en respeto a sus derechos humanos y en garantizar el derecho a la no discriminación.
“Indígenas y jóvenes deben llegar a los espacios de toma de decisiones en la política para que se logre avanzar en políticas públicas de inclusión y de no discriminación que contribuyan al respeto integral de sus derechos humanos”. Así coincidieron jóvenes e indígenas en la conferencia “JUVENTUDES E INDÍGENAS POR LA DIVERSIDAD Y LA TOLERANCIA” que realizó el Frente Queretano por el Derecho a la No Discriminación y a Favor del Estado Laico, junto a la organización SOS Discriminación Internacional Querétaro, con el apoyo de la Presidencia de la Juventud y Deporte de la Legislatura del Estado de Querétaro, en las instalaciones del Congreso de Querétaro, con motivo de la conmemoración del 16 de noviembre “Día Internacional para la Tolerancia”.
La conferencia fue impartida por Agustín Pérez Pérez, activista juvenil indígena de la comunidad Yaxalumil Chenalho Chiapas, especialista en temas como el derecho al libre desarrollo de la personalidad y la no discriminación, así como colaborador en el juzgado de paz y conciliación indígena de Chenalho, Chiapas.
“En las comunidades indígenas y en las ciudades no se respetan los derechos humanos de las juventudes de los pueblos originarios, por eso estudie derecho, para saber cómo defenderme de la discriminación que genera intolerancia hacia la diversidad, porque al aprender sobre nuestros derechos constitucionales y como hacerlos valer ya nadie más nos podrá despojar de nuestras tierras, ni discriminarnos por ser jóvenes, indígenas, gays o cualquier otra diferencia”. Puntualizó Agustín Pérez.
Durante el evento, también destacaron las participaciones de estudiantes de diferentes universidades como el Instituto Tecnológico de Querétaro; la Universidad Autónoma de Querétaro; la Universidad Politécnica de Querétaro (UPQ); la Universidad Aeronáutica de Querétaro (UNAQ);la Universidad Tecnológica de Querétaro; la Universidad de Londres; entre otras. Así cómo jóvenes indígenas y de organizaciones de la sociedad civil defensoras de derechos humanos y el derecho constitucional a la no discriminación.
“Las juventudes y las personas indígenas debemos incidir en la política haciendo efectivo nuestro derecho a votar y ser votadas, debemos participar como candidatas en las elecciones. En ese sentido, al igual que existen cuotas de género que han permitido el avance de los derechos de las mujeres, también debe haber cuotas obligatorias que incluyan la participación política de jóvenes e indígenas para que al llegar a ocupar cargos públicos importantes puedan contribuir al avance de políticas públicas incluyentes que beneficien a todos los seres humanos afectados por la discriminación que genera intolerancia hacia la diferencia. De esa manera se puede fortalecer el respeto a la diversidad y los derechos humanos de los diferentes grupos en situación de vulnerabilidad”. Coincidieron los jóvenes universitarios con el activista indígena e integrantes del Frente Queretano por el Derecho a la No Discriminación y la organización SOS Discriminación Internacional Querétaro.
“No somos ninis, no somos ignorantes, no somos delincuentes, somos seres humanos y ciudadanos. Las juventudes somos más del 30 por ciento de la población en el país (Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía –INEGI-), por eso queremos participar para decidir y contribuir al impulso de políticas públicas que contribuyan a la erradicación de la desigualdad, la injusticia y la intolerancia. Queremos trabajar por el impulso de una educación inclusiva que rompa los prejuicios y estereotipos que generan discriminación hacia los diferentes sectores en situación de vulnerabilidad, para dignificar la vida de las personas sin importar las diferencias, avanzando en la inclusión y el reconocimiento de los derechos de todos los seres humanos”. Puntualizaron jóvenes universitarios durante sus intervenciones.
Así mismo, recordaron cifras de la organización Ollin, Jóvenes en Movimiento. La cual ha reveló que, en México durante 2018, solo el 19% de las juventudes trabaja o tiene un puesto de liderazgo y toma de decisiones en la iniciativa privada, el gobierno, los partidos políticos, organizaciones de la sociedad civil (OSC) y en universidades. La medición hecha por Ollin en 2018 puntualiza que solo era joven una de cada 10 personas en las dependencias de gobierno. Mientras que en los partidos políticos el panorama aún es más negativo, pues de cada 100 políticos que toman decisiones, apenas 1 es menor de 30 años, la proporción más baja de todos los tipos de instituciones consideradas.
En el mismo tenor, jóvenes de la organización SOS Discriminación Internacional Querétaro indicaron que la discriminación hacia las juventudes no podrá erradicarse hasta que ellos y ellas cuenten con representación política, para acceder a la toma de decisiones y con ello contribuir al impulso de políticas juveniles incluyentes. Pues desafortunadamente, los prejuicios y la discriminación hacia este sector de la población les impiden el avance a la igualdad de derechos, trato y las oportunidades.
Pues de acuerdo a la Encuesta Nacional de Discriminación 2018 (ENADIS), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las personas de entre 12 y 29 años de edad han sufrido de actos de discriminados en los últimos 5 años.
Mientras el 31.9% de los jóvenes mexicanos consideraron que a causa de su edad fueron puestos en condiciones que vulneraron su derecho a la no discriminación.
Finalmente, la ENADIS 2018 mostró que el 26.3% de los jóvenes en México denunció haber sufrido violencia relacionada con su edad de entre 12 y 29 años. A través de las siguientes acciones:
- Rechazo o exclusión de actividades sociales;
- Le hicieron sentir mal o los miraron de manera incómoda;
- Recibieron insultos o burlas;
- Recibieron amenazas y empujones;
- Le obligaron a salir de una comunidad.
