Ciudad de México, 08 de marzo de 2024 – En el marco del Día Internacional de la Mujer, miles de mujeres levantan la voz contra la violencia que se sufre día a día y que actualmente no ha sido concientizado de manera total en la población.
Gran parte de esta violencia es provocada también por autoridades y mujeres policías. Un ejemplo son las denuncias de violencia física y psicológica que sufren cada vez más mujeres por parte de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México en los operativos del Alcoholímetro.
De acuerdo a testimonios recogidos por el despacho legal Fractal Abogados, los oficiales de la SSC amedrentan, intimidan y violentan a las mujeres que son detenidas en estos operativos, incluso si estas acatan todas las indicaciones. Las agresiones incluyen desde ser esposadas hasta ser golpeadas, sin importar su estado de salud o vulnerabilidad.
Además, según todas las demandas, coinciden en que una de las tácticas más recurrentes en el Centro de Detenciones y Sanciones Administrativas, conocido como «El Torito» es negar información sobre sus derechos, así como amenazas por pedir amparos o asesoría legal en esta situación.
“Es evidente todas las violaciones a los derechos humanos en el Torito: las intimidaciones y el abuso de autoridad, se le niega el derecho a un amparo, un recurso legal que les permite recuperar su libertad y sus bienes. Los oficiales y custodios bajo la dirección de Enrique Aguilar Cueto, no tienen conocimiento del funcionamiento del amparo y actúan de forma corrupta. También se les niega acceso a medicamentos a las personas que requieren atención médica especial, poniendo en riesgo su salud e incluso su vida” explicó Ángel Sumano, director de Fractal Abogados.
Uno de los testimonios de las víctimas, con expediente 149/2023 del Juzgado Cuarto de Distrito en Materia Administrativa de la Ciudad de México, revela que oficiales además de tratarla prepotentes y agresivas, no permiten siquiera que acudiera al baño o se comunicara con su familia para saber los pasos a seguir, la dejaron horas esperando antes del ingreso al “Torito” sin responder ninguna información que pedía. También la violentaron físicamente con un golpe en la mandíbula cuando la víctima comenzó a gritar en su desesperación.
Sumano aclaró que el apoyo que brinda la organización en este sentido no es al consumo del alcohol ni de conducir en estado de ebriedad, sino en desmitificar la idea de que solo las personas en estado de ebriedad son detenidas en el alcoholímetro -el límite de alcohol en aire espirado es de 0.40mg, lo que significa que dos copas de vino pueden ser suficientes para no pasar la prueba – sino a hacer un llamado a combatir todo tipo de abuso, incluido el abuso de autoridad, que afecta especialmente a las mujeres.
El programa Alcoholímetro, aunque busca salvar vidas, esconde la constante violación de derechos humanos por parte de los oficiales de tránsito. Actúan con impunidad, escudados en la aceptación social del programa. Es importante conocer los derechos que asisten a las personas en caso de ser detenidas en el alcoholímetro.
