Comparten beneficios de los juegos y juguetes sin violencia.
«Durante nuestra infancia para algunos de nosotros fue muy benéfico que nuestros padres y madres nos hayan enseñado a jugar sin violencia porque eso nos permitió aprender a construir relaciones humanas saludables desde la niñez, pues de esa manera nos dimos cuenta que la violencia no es un juego y nunca será divertida porque destruye la vida de las personas». Así coincidieron las juventudes de SOS Discriminación Internacional Querétaro, así como del Observatorio Juvenil por la No Discriminación Querétaro con estudiantes de universidades públicas durante los diálogos juveniles por las infancias y la vida saludable que realizaron para celebrar el 30 de abril, día de la niñez en Querétaro.
La actividad se llevó a cabo de forma dinámica, testimonial y reflexiva con la dirección voluntaria de Manuel Edmundo Ramos Gutiérrez, presidente de SOS Discriminación Internacional Querétaro y certificado en psicología positiva por la Universidad Tec Milenio.
Durante las dinámicas y reflexiones destacó la participación de estudiantes del Tecnológico Nacional de México, Campus Querétaro; la Universidad Politécnica de Querétaro y la Universidad Autónoma de Querétaro, así como de las juventudes de las organizaciones antidiscriminatorias que organizaron la actividad, sobre todo en el momento en que mostraron sus juguetes preferidos de la infancia de forma física (porque algunos aún los conservan) y otros los enseñaron a través de fotos que tenían en sus celulares, dónde varios de ellos compartieron los beneficios de haber jugado sin violencia con ellos, ya que los juegos eran para divertirse, acompañarse, ayudarse y convivir. De esa forma se contribuye al aprendizaje de las relaciones humanas saludables, además de mostrar la importancia de que los padres y madres puedan contribuir a qué los niños y las niñas no vean cómo divertidos aquellos juegos o videojuegos en los que tienen que matar para ganar, «porque de acuerdo con especialistas en el tema los juegos que dañan o matan a las personas normalizan la violencia y al crecer la pueden llevar del juego a la vida real». Concluyeron las juventudes de SOS Discriminación Internacional Querétaro y el OJQ.
