Todo comenzó con adormecimiento. La mitad del cuerpo de la queretana Selene Aguilar, su brazo, mano y pierna, dejaron de sentirse con normalidad durante el día. Su familia pensó que la fisioterapia lo resolvería y fue este especialista el que la derivó a un neurocirujano de columna, quien ordenó una resonancia magnética.
La imagen mostró un tumor intradural de 7 centímetros de largo alojado dentro de la médula espinal, a la altura del cuello, afectando los nervios que controlan la sensibilidad y el movimiento de medio cuerpo hacia abajo. Para cuando llegó el diagnóstico, la otra mitad del cuerpo ya comenzaba a adormecerse también.
Lo único en lo que Selene pensaba en esos momentos fue en su hija de solo 14 años; el temor de ya no estar para ella, apoyándola y viendo su crecimiento, la derribó por un momento, pero pronto descubrió que sería su fortaleza.
«Selene está luchando contra esta enfermedad grave para estar con su familia y, principalmente, ver crecer a su hija”, dice Guadalupe Aguilar, hermana y organizadora de la campaña “Selene lucha por estar con su hija”, emprendida para costear la operación que la mujer queretana necesita.
El diagnóstico
Los tumores intramedulares —aquellos que crecen dentro de la médula espinal— representan menos del 5% de los tumores del sistema nervioso central y son de los más complejos de tratar por su localización, según la Sociedad Española de Radiología Médica. La cirugía en este caso cumplirá dos funciones simultáneas: detener el avance del daño neurológico y obtener tejido para biopsia, el único procedimiento que puede determinar si el tumor es benigno o maligno y, con eso, definir si Selene necesitará quimioterapia.
El tiempo es un factor crítico. El adormecimiento bilateral —que ahora afecta ambos lados del cuerpo— indica que el tumor está ejerciendo presión progresiva sobre la médula.
Selene ya tiene fecha para su neurocirugía: este viernes 17 de abril a las 8:00 a.m.
El equipo médico intentará extraer el tumor o una parte de él para realizar la biopsia. Es una intervención de alto riesgo por la ubicación del tumor, a la altura cervical de la médula espinal. Los fondos recaudados son urgentes para cubrir los costos del procedimiento, la hospitalización y la recuperación.
Madre autónoma, hija adolescente, y una familia que no se rinde
Selene tiene 33 años y es la única figura materna de una adolescente de 14. Antes de los primeros síntomas, llevaba una vida ordinaria con las cargas extraordinarias que implica ser madre autónoma: sostener un hogar, acompañar a una hija en su crecimiento, planear el futuro. El tumor irrumpió en esa rutina sin aviso.
Su hermana Guadalupe Aguilar tomó la iniciativa de abrir una campaña de recaudación en GoFundMe para financiar la cirugía, los estudios previos, la hospitalización y los posibles tratamientos posteriores.
«Todo suma aunque sea poco», escribió en la página de la colecta, la cual continuará abierta para pagar la cirugía y los cuidados posteriores.
Si no es posible donar, compartir la campaña en redes sociales amplía el alcance y puede marcar la diferencia entre una recuperación tranquila y una donde el pago de las deudas tenga protagonismo.
Conoce la causa y súmate a través de este enlace: https://gofund.me/d04d5a737
