En 2026, las Juventudes de SOS Discriminación Internacional Querétaro trabajarán en la identificación y cierre del ciclo de la violencia psicológica pasivo agresivo que genera heridas emocionales.
A través de un comunicado, las Juventudes de SOS Discriminación Internacional Querétaro informaron que durante 2026 trabajarán en la prevención de la violencia pasivo agresiva que genera heridas emocionales. Para ello, dijeron que se capacitarán para obtener y replicar herramientas de salud mental, así como emocional para aprender a identificar y cerrar el ciclo de dicha violencia psicológica para sanar emocionalmente, previniendo cualquier forma de violencia y construir relaciones humanas saludables.
Ya que diversos estudios y psicólogos expertos en el tema, han señalado que la violencia pasivo agresiva no es fácil de identificarse debido a que se ha normalizado, no se es consciente de ella y aunque no deja marcas visibles como en el caso de la violencia física, el daño psicológico que causa puede ser igual o aún más demoledor, ya que dicha forma de violencia psicológica expresa hostilidad, ira o resentimiento de manera indirecta y sutil, pues en lugar de confrontar directamente los problemas, se manifiesta utilizando el sarcasmo, el sabotaje, el silencio, generando confusión y daño en las relaciones humanas al manipular emocionalmente y erosionar la autoestima de la víctima que al tratar de defenderse de dicha violencia la hace dudar de ella misma, calificándola de exagerada o que se imagina cosas. Por eso, este tipo de violencia psicológica afecta el bienestar, la salud y la confianza, especialmente en dinámicas familiares, de pareja, escolares o de trabajo e incluso de amistad.
En ese sentido, Manuel Edmundo Ramos Gutiérrez, maestro en estudios de género, identidad y ciudadanía por la Universidad de Huelva, España, que cuenta con una certificación en psicología positiva por la Universidad TECMilenio, recordó que de acuerdo con estudios de la psicología relacional (que brinda herramientas para entender y transformar los patrones de vinculación que han causado sufrimiento), el 85% de las personas no identifican los comportamientos y actitudes pasivas agresivas como una forma de violencia psicológica.
De ahí la importancia de que las personas cuenten con herramientas para identificar este tipo de violencia psicológica, dejando claro que los comportamientos y actitudes pasivo agresivos no son casuales ni aislados. Forman parte de un patrón sistemático que busca manipular y controlar para mantener un desequilibrio de poder en la relación, que se manifiesta a través del ciclo de violencia pasivo agresiva que abarca las fases siguientes:
· Fase de tensión: Acumulación de frustración y resentimiento no expresado.
· Fase de agresión indirecta: Manifestación de comportamientos pasivos agresivos.
· Fase de negación: Rechazo a reconocer el comportamiento o su intención.
· Fase de falsa reconciliación: Aparente mejora sin abordar realmente el problema.
Las consecuencias a mediano y largo plazo de estar viviendo continuamente en este ciclo de comportamientos y actitudes pasivas agresivas son las siguientes:
· Gaslighting internalizado: Comienzas a dudar de tu propia percepción de la realidad.
· Baja autoestima crónica: La desvalorización constante erosiona tu sentido de valía personal.
· Ansiedad anticipatoria: Vives en constante estado de alerta, esperando el próximo incidente.
· Depresión reactiva: Desarrollas síntomas depresivos como respuesta al ambiente tóxico.
· Indefensión aprendida: Llegas a creer que no puedes cambiar tu situación.
· Aislamiento social: Te alejas de amigos y familiares, a menudo como resultado de manipulación.
Así mismo, un estudio reciente publicado en el Journal of Interpersonal Violence encontró que las víctimas de violencia pasivo agresiva presentaban niveles de estrés postraumático comparables a los de víctimas de formas más evidentes de abuso.
“Por lo anteriormente expuesto, las juventudes de SOS Discriminación Internacional Querétaro durante 2026 realizaremos actividades conjuntas e interinstitucionales con organizaciones de la sociedad civil, instituciones educativas, instancias municipales y estatales especializadas para brindar herramientas a las poblaciones adolescentes y juveniles para prevenir la violencia pasivo agresiva, para que puedan aprender a identificar y cerrar este ciclo de violencia psicológica, pues de esa manera se pueden construir relaciones humanas sanas y equilibradas. Porque comenzar a reconocer y desnormalizar cualquier forma de violencia es el comienzo de la sanación emocional, el establecimiento de límites saludables y la reconstrucción del autoestima”. Concluyeron.
