Es importante el diagnóstico temprano para el tratamiento oportuno.

La Secretaría de Salud (SESA) del estado de Querétaro se adhiere al Día Mundial de la Parálisis Cerebral, que se conmemora el 6 de octubre de cada año, con el objetivo de visibilizar las necesidades de los pacientes con esta condición y sus familias, para darles el apoyo que necesitan. Este año el lema es “Yo decido”.

La parálisis cerebral se define como un trastorno neuromotor no progresivo debido a una lesión o anomalía en el desarrollo del cerebro del feto, del recién nacido o lactante; esto produce que el cerebro no pueda o tenga impedimentos para enviar mensajes hacia los músculos dificultando el movimiento de éstos; además de los trastornos motores, también lleva asociados otros de tipo sensorial, perceptivo y psicológico.

Cabe destacar que no es progresiva, lo que significa que no se agravará cuando el niño o la niña sean mayores; sin embargo, algunos problemas se pueden hacer más evidentes. La parálisis cerebral se puede clasificar siguiendo cuatro criterios:

Según el tipo:

  • Espasticidad (Espásticos): aumento exagerado del tono muscular (hipertonía), por lo que hay movimientos exagerados y poco coordinados. Afecta al 70-80% de los pacientes.
  • Atetosis (Atetósicos): se pasa de hipertonía a hipotonía, por lo que hay movimientos descoordinados, lentos, no controlables. Estos movimientos afectan a las manos, los pies, los brazos o las piernas y, en algunos casos, a los músculos de la cara y la lengua, lo que provoca hacer muecas o babear. Los movimientos aumentan a menudo con el estrés emocional y desaparecen mientras se duerme. Pueden tener problemas para coordinar los movimientos musculares necesarios para el habla (disartria).
  • Ataxia: sentido defectuoso de la marcha y descoordinación motora tanto fina como gruesa. Es una forma rara en la que las personas afectadas caminan inestablemente, poniendo los pies muy separados uno del otro
  • Mixto: es el más frecuente. Manifiestan diferentes características de los anteriores tipos. La combinación más frecuente es la de espasticidad y movimientos atetoides.

De acuerdo con el tono: puede ser Isotónico (tono muscular normal), Hipertónico (aumento del tono muscular) o Hipotónico (tono muscular disminuido).

Con base en la parte del cuerpo afectada:

  • Hemiplejía o Hemiparesia: se encuentra afectada uno de los dos lados del cuerpo.
  • Diplejía o diparesia: la mitad inferior está más afectada que la superior.
  • Cuadriplejía o cuadriparesia: los cuatro miembros están paralizados.
  • Paraplejía o Paraparesia: afectación de los miembros inferiores.
  • Monoplejía o monoparesia: se encuentra afectado un solo miembro.
  • Triplejía o triparesia: se encuentran afectados tres miembros.

Se denomina Grave cuando no hay prácticamente autonomía, moderada si tiene autonomía o necesita alguna ayuda asistente y leve con total autonomía; los primeros síntomas suelen manifestarse en los primeros años de vida, antes de los tres años de edad, al presentar problemas el niño o la niña para darse la vuelta, sentarse, sonreír o caminar.

El diagnóstico precoz, la estimulación y terapias realizadas de forma temprana en los primeros momentos y años de la vida van a ser determinantes para que estas personas puedan llegar a alcanzar el máximo grado de su potencialidad y autonomía, disminuyendo así mismo en la medida de lo posible las complicaciones y la dependencia. Para más información acude al Centro de Salud.

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