BANDIDOS DE CUELLO BLANCO DEFRAUDARON A CAJISTAS

BANDIDOS DE CUELLO BLANCO DEFRAUDARON A CAJISTAS

- in Querétaro
113
PARRA

TRAS LA VERDAD

¿ABRIRÁN LA CAJA DE PANDORA?

POR: HÉCTOR PARRA RODRÍGUEZ

Miércoles 10 de julio de 2019

Hace no muchos años, por idea (entre otros) del Contador Agapito, crearon la Cooperativa de Ahorro y Préstamo, conocida como Caja Libertad. Bajo una buena y honesta administración, creció y creció, los ahorradores, entonces cooperativistas, vieron bueno resultados, no había abusos ni fraudes, el Consejo de Administración rendía buenas cuentas y en cada sucursal participaban en la toma de decisiones los cajistas. Las sucursales se multiplicaron, nacieron más alá de las fronteras del Estado, para incursionar en otras entidades. Cada fin de año, los cooperativista recibían obsequios producto de una buena administración, a fin de cuentas no era entidad financiera y las “ganancias” se distribuían entre los cajistas. Cuentan que el Contador Agapito, pretendió remover a los consejeros que ya habían saboreado las miles del dinero ajeno. Grande fue su sorpresa, quien salió de la Caja Libertad fue Agapito. Sin embargo la cooperativa continuó funcionando y los consejeros se enriquecieron bajo la sombra con el paso del tiempo. Los consejeros eran cajistas. Muchos queretanos vimos como creció el patrimonio de todos ellos, conocidos en ese entonces. Cada cooperativitas daba una parte social de no más de 300 pesos, con la cual los ahorradores se podían sentir inversionistas, lo que nunca sucedió.

Compraron inmuebles por doquier para el funcionamiento de la Caja Libertad, la matriz se localizó por un tiempo en el municipio de Corregidora, enorme el predio, enorme la construcción. Las sucursales se dispersaron e hicieron competencia a los bancos; incluso tarjetas de débito expedían,  manejaban sus propios cajeros; todo un éxito financiero. El dinero de cajistas era ahorrado en los Bancos. También prestaban dinero, al igual que cualquier Banco, pero a menores intereses. Los deudores empezaron a caer en mora, así que a pagar intereses, después los odiados embargos, los bienes de la Caja seguían creciendo, casas, terrenos, vehículos, joyas, etcétera. De tal suerte que el patrimonio de la Caja, no se los cooperativistas, creció sin control alguno. Fue necesario contratar y contratar más personal, abogados para recuperar créditos vencidos; algunos abogados venidos de fuera se enriquecieron, están bien ubicados. Solo los consejeros sabían cuánto dinero había y el destino del mismo, en qué lo invertían y en dónde se empleaban esos enormes recursos. Reitero, los cajista recibían con singular alegría pequeños obsequios a fin de año, felicitaciones el día de los cumpleaños, se sentía consentidos, más nunca intervenían en la administración, salvo los representantes de cada caja que se abría; y los consejeros felices, a nadie le importaba el destino de la riqueza que ya sumaba cientos de millones de pesos. la Caja Popular Libertad, se convirtió en una mina de oro, sin control de los supuestos dueños: los cooperativistas.

De pronto, cada cooperativista fue llamado a renovar sus contratos de adhesión, esos de letras chiquitas; maquiavélicamente cambiaron la naturaleza jurídica de la cooperativa, para transformarla en financiera; los cajistas dejaron de ser cooperativistas y de un momento a otro, bajo firma de nuevos contratos, recibieron su parte social de 300 pesos aproximadamente, sin saber bien a bien que había sucedido. Esos miles de cajistas únicamente se quedaron con sus ahorros, inversiones y deudas; la Caja pasó a manos de unos cuantos vividores, de aquellos que administraban el dinero de los cooperativistas. Miles de “socios” en total desunión fueron sorprendidos y aceptaron la nueva realidad; todo el patrimonio que se construyó con el dinero de los cooperativistas pasó a manos de particulares. La mima de oro ha servido, incluso, para apoyar campañas de candidatos; los políticos metieron mano; total, nadie sabía cómo se manejaba el dinero de esos miles de ahorradores de buena fe, nadie conocía sobre la administración. El emporio financiero se derrumbó, desapareció de las manos de los ahorradores para pasar a formar parte del patrimonio de los abusivos consejeros y algunos funcionarios de gobierno del estado que “dobleteaban” su función. La mancuerna perfecta. En la zona Centro Sur, de la capital queretana, se yergue un enorme edificio con el emblema de la Financiera, mismo emblema de la caja Popular, pero con diferente siglas. Así que el fraude quedó perfectamente “planchado”. Los ex cooperativistas siguieron con su dinero en la nueva financiera, no hubo desbandada de ahorradores; hasta ahora están seguros los ahorros, se argumentaba. Al poco tiempo, empezaron a salir nombres de los nuevos dueños de la entonces Caja Libertad, algunos de ellos conocidos queretanos, “respetados”, empresarios otros. Se apoderaron fraudulentamente de cientos de millones de pesos sin que tuvieran problema legal alguno. Dejaron de enviar regalos y felicitaciones.

Ahora, con la detención del abogado Juan Collado, “prestigiado”, hoy desprestigiado, cercano a ex presidentes de la República como Carlos Salinas y Enrique Peña, salen nombres que han sido difundidos en actas ministeriales y judiciales; periodistas de corte nacional le han dado una gran difusión al tema (morbosidad) por las personas que se relacionan con el delito de lavado de dinero, fraude y otros, cometidos por Juan Collado ¿Cuántos más? Total, que la ex cooperativa ahora metida en tremendo lio judicial, debido al abusivo hoyanco negro que existe con el manejo de los cientos de millones de pesos surgidos de la nada jurídica. De esto nada comentan los medios nacionales, ignoran el origen de la Financiera. Ha trascendido (en actas), que incluso, fue financiada la campaña del gobernador con 100 millones de pesos sacados de la entidad financiera sin dejar rastro, lo declaró Sergio Hugo Bustamante; el gobernador de inmediato adelantó que acusará de difamación, que él no recibió nada de la Financiera. Más información. Que las cuentas del Contador Antonio Rico, quien fuera administrador de la extinta Caja Libertad y empleado de gobierno del Estado, fueron congeladas por su oscuro origen. Que el senador Mauricio Kuri, ex consejero está relacionado, ha respondido diciendo que él solo fue consejero sin salario, que ni préstamos pidió a la financiera. Que los ex presidentes de México a cuyos nombres aludí, son los dueños de la Financiera. Otros que relacionan con en el delito que se le persigue a Collado, es a Rodríguez Borgio, dueño de gasolineras y casas de apuestas. Mucha de la información que hoy se difunde, ha sido proporcionada, dicen, por el Director General de Libertad, Servicios Financieros, S. A. de C. V SFP, Jesús Beltrán González. La Caja Libertad, convertida en Caja de Pandora y todo por la desmedida ambición de quienes ilegalmente se apoderaron (robaron) del patrimonio de miles de cooperativistas. Ese patrimonio debió ser repartido entre los cajistas a su liquidación; pero no, solo devolvieron la parte social, eso fue todo; el producto, la riqueza que generó, quedó en manos de “cuatreros” ¿Qué todo fue legal? Tal vez. Pero de que fue un mega fraude, lo fue. Obtuvieron un lucro indebido por medio de engaños. Ojalá las investigaciones y acusaciones lleguen al fondo del asunto ¿Cómo y quiénes se robaron el dinero de miles de cajistas? ¿A quién le vendieron la nueva entidad financiera? ¿Quiénes se beneficiaron con el patrimonio de los cooperativistas? ¿Cuánto dinero se robaron de los cooperativistas? Hasta ahora, solo son especulaciones de los posibles defraudadores. Veremos de qué está hecha la Fiscalía General de la República, autoridad que sigue la acusación ya en manos de la autoridad judicial federal, quien decretó formal prisión al famoso abogado Juan Collado, aprehendido en la CDMX, cuando departía con Carlos Romero Deschamps ¿Abrirán la Caja de Pandora?