Marcharan este jueves 5 de abril de Plaza Constitución a Plaza de Armas para exigir justicia

El lesbicidio es un feminicidio, la violencia extrema que se ejerce sobre las lesbianas sexadas mujeres desde el nacimiento, un crimen político motivado por la socialización patriarcal en la cual, los hombres al no verse beneficiados de nosotras individual (a través del matrimonio) ni colectivamente (familia, escuela, trabajo, etc.) y, sabiendo la impunidad que los protege, optan por exterminarnos.

De María Guadalupe Hernández Flores no pudieron apropiarse, Kleo era una lesbiana, Lucrecia era una de nosotras. Nunca se adaptó al modelo productivo (capitalista) y reproductivo (heterosexual), fue patologizada a temprana edad con TDA; Kleo, graciosa como era, contaba que eso era el síntoma de su segunda patología: lesbianismo, la evidente bendición que las Diosas le habían mandado; en el fondo, sabía que su lesbiandad se trataba de una elección feliz y consciente para su autonomía, así nos lo compartía. Ella, a veces parecía poseída por Safo, escribía poemas, cantaba y se reía de sí misma; era graciosa y se inventaba consignas, una de ellas «la calle de las lesbianas». Kleo se repartía entre Querétaro y Guanajuato, estudió psicología educativa aquí, en la Universidad Autónoma de Querétaro y en Guanajuato laboró, su activismo lo ejerció en ambos lugares dejando compañeras y amigas.

Kleo radicaba en Coroneo, Guanajuato. Desapareció el 11 de marzo, el día 20 de marzo su cuerpo semi enterrado fue encontrado por personas que paseaban con su perro en un predio de Arroyo del Durazno; el 24 fue identificada por familiares y el día 25 su cuerpo fue cremado. A partir de ahí se han vertido una serie de versiones que no han hecho más que especular en beneficio de un sistema legal corrupto, por ello, no aceptamos la versión oficial.

No fue un robo, no fue lesbofobia tampoco. Llamarle fobia es un determinismo biológico, una conveniente disculpa a la misoginia de los hombres que la intentaron amedrentar durante toda su vida y de las autoridades que, respaldándose en las leyes hechas por ellos nos cuentan que la vieron subirse a un autobús para irse de viaje sin avisar, pero apareció con un tiro en la cabeza y su auto baleado. No les creemos.

Kleo, igual que a las miles de mujeres asesinadas en México se le debe justicia. Ella, mujer y lesbiana debe ser nombrada, su nombre debe ser gritado hasta que dejemos de ser asesinadas. El silencio no nos protege, no lo ha hecho antes y no lo hará ahora, que ardan de rabia nuestros corazones porque nos siguen asesinando. ¡Ni un minuto de silencio!

Manifestación #JusticiaParaKleo:

Jueves 5 de abril, Plaza Constitución 10:00 a.m. Caminaremos hacia Plaza de Armas para exigir justicia frente a Palacio de Gobierno. No es una procesión de silencio, se les invita pues a llevar garrafones, cacerolas y todo para hacer ruido. ¡Que nuestra exigencia simbre cada rincón, por Kleo, por Marielle, por La Pepa Gaytán, por todas! ¡Las lesbianas existimos y resistimos!

 

 

Atentamete

–La Tortillería Queretana.

 

Por REDACCION

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