México es un país que necesita de cambios que ayuden a fortalecer su economía, desarrollo e igualdad de oportunidades. La contienda por la Presidencia en el 2018 ha comenzado y el PRI pretende imponer la continuidad de un proyecto que ya fracasó. El destape de su virtual candidato es un retroceso al pasado, y nos recuerda al partido de Estado autoritario; el PRI Gobierno quiere vender la idea de un “candidato ciudadano”, pero los hechos señalan que siguen con las mismas prácticas arcaicas, corporativas y antidemocráticas de antaño.
Con la renuncia de José Antonio Meade de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público queda demostrado que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) de demócrata no tiene nada y designa a un personaje que está involucrado en el fracaso del desarrollo del país; al cual tenemos que responsabilizar por el nulo crecimiento económico, por la devaluación del peso, por la profunda pobreza en que viven más de la mitad de los mexicanos, y desde luego, por la profunda corrupción de las instituciones y que sin duda alguna lo hacen corresponsable del fracaso del Gobierno de Peña Nieto.
Desde el Partido de la Revolución Democrática lamentamos el actuar del Presidente de la República y del PRI porque nos hacen parte de más de lo mismo, el destape vertical, presidencial, el dedo del Presidente sobre quien considera su mejor candidato sin consultar a su militancia ni a la ciudadanía. Es por eso que somos conscientes de que a nuestro país le urge acabar con las viejas formas y vicios políticos.
De esta manera, desde el PRD y el Frente Ciudadano por México vamos por el cambio de ese régimen impositor. Debemos acabar con ese presidencialismo omnipotente que desprecia a la gente y busca cuidar sus intereses propios. Las y los ciudadanos están cansados de las mismas políticas económicas y empobrecedoras, y Meade representa el fracaso de estas políticas económicas y sociales que tienen a nuestro país estancado.
Por otra parte, la postulación de Meade es una respuesta del PRI al trabajo y consolidación que está teniendo el Frente. Uno de los aciertos importantes del FCM es que busca la construcción de una agenda de cambio político para el país de la mano con las organizaciones de la sociedad civil, y reconocidos académicos e intelectuales, lo que genera un amplio apoyo ciudadano. En este sentido, el PRI reacciona mandando a la competencia a un NO MILITANTE de su partido, porque es evidente la percepción negativa, la desconfianza y el rechazo ciudadano al Gobierno Peñista y al priismo.
Desde el FCM estamos convencidos de que México tendrá por primera vez un Gobierno de Coalición; lograremos reducir la pobreza y la desigualdad, estimular el mercado interno y enfrentar los problemas del desempleo y demás males que han dejado esos malos gobiernos que sólo velan por sus intereses. En democracia los ciudadanos elegirán entre una opción del pasado que representa el PRI Gobierno y una alternativa de cambio al régimen.
