El Movimiento Arcoíris por México va por la “Cero Discriminación”. En el marco de la conmemoración del «Día Internacional de la Cero Discriminación», 1 de marzo.
“El movimiento arcoíris por México va por la Cero Discriminación para que ningún ser humano sea discriminado y se garantice el respeto integral a la dignidad humana de todas las personas sin importar su orientación sexual, identidad de género, edad, discapacidad, estado de salud, condición económica, apariencia o cualquier otro motivo que violente los derechos constitucionales de igualdad que se fundamentan en los derechos humanos”. Así coincidieron dirigentes nacionales y de Querétaro durante las actividades que realiza el Movimiento Arcoíris por México en Querétaro y todo el país como talleres de juventudes, diversidad sexual y no discriminación, entre otros eventos, en el marco de la conmemoración del 1 de marzo “Día para la Cero Discriminación”.
En ese sentido, Máximo Carrasco Rodríguez, presidente nacional del Movimiento Arcoíris por México; Juan Carlos Pastrana Mancera, secretario general y Manuel Edmundo Ramos Gutiérrez, enlace nacional en Querétaro del mismo movimiento, destacaron la importancia de visibilizar las historias de vida y participación social, así como política de la población LGBTTTIQA+ pues de esa manera no solo se muestra que la discriminación sigue destruyendo la vida de las personas de la diversidad sexual, sino que además ayuda a que la comunidad LGBTTTIQA+ se una, se organice, se capacite y participe con la finalidad de llegar a los espacios de toma de decisiones para contribuir al impulso de políticas públicas incluyentes de la diversidad para la diversidad porque todos los seres humanos somos parte de ella.
Por lo anterior, Máximo Carrasco y Juan Carlos Pastrana comparten un poco de su historia de vida y de su participación social, política, pero sobre todo en el Movimiento Arcoíris por México para lograr un país justo, sin discriminación y de colores.
Máximo Carrasco es un hombre orgullosamente Trans, psicólogo por la Universidad de Estudios Avanzados de Aguascalientes, actualmente se encuentra estudiando la Maestría en Educación Sexual y Género en la Universidad Mexicana de Estudios y Posgrados de Aguascalientes. Así mismo, se desempeña como secretario técnico de la Comisión de Diversidad de la Honorable Cámara de Diputaciones en el ámbito federal y Preside el Movimiento Arcoíris por México.
“A lo largo de mi vida me he enfrentado a diferentes escenarios de discriminación desde el defender en algún momento mi orientación como mujer lesbiana en el cual sufrí de violencia de género por parte de mis compañeros de la preparatoria y después por mi identidad de género al asumirme como hombre Trans dentro de mi espacio laboral en la Fiscalía del Estado de Aguascalientes, donde no se me permitía hacer uso de los baños, se me criticaba y cuestionaba mi identidad, siempre he creído que la mejor manera de hacer frente es informando a las personas y luchar por el respeto que por ser persona todos merecemos. Decidí comenzar en la vida política activa al darme cuenta de que la comunidad LGBTTTIQA+ estábamos siempre pidiendo que se nos apoyara en la mejora de las políticas públicas para nuestra comunidad, es ahí cuando me doy cuenta que el verdadero cambio para nuestra comunidad solo se podrá hacer en los espacios correctos de toma de decisiones, ya que solo nosotres conocemos las verdaderas necesidades de nuestra comunidad”. Puntualizó Máximo Carrasco.
Mientras que Juan Carlos Pastrana es un chavo gay originario de la Ciudad de México, residente de la alcaldía Venustiano Carranza y activista por los Derechos Humanos de todas las personas. Estudió la licenciatura en Comunicación Social por la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Xochimilco, con especial interés en las construcciones de identidades comunitarias y representaciones sociales para generar condiciones de bienestar, así como de desarrollo social en sus entornos más cercanos. Debido a que se dio cuenta de la gran descomposición que vivía nuestro país en lo político, decidió sumarse a los movimientos estudiantiles y de apoyo a los padres y madres de las y los estudiantes asesinados en Ayotzinapa.
Tanto Máximo Carrasco como Juan Carlos Pastrana afirmaron que Movimiento Arcoíris por México no es un partido político, sino la primer agrupación ciudadana política nacional de la diversidad sexual que no recibirá recursos del erario público que administra el Instituto Nacional Electoral (INE), que actualmente está en el proceso de validación de firmas y documentos ante el mencionado organismo electoral para poder contribuir al fortalecimiento de la democracia incluyente. A través de la eliminación de estigmas, así como de discriminación dentro y fuera de la política mexicana. Porque las Agrupaciones Políticas Nacionales (APN) son asociaciones ciudadanas que contribuyen al desarrollo de la vida democrática y de la cultura política en el país, así como a la creación de una opinión pública mejor informada. Por ello, tienen la capacidad de accionar e incidir en la agenda nacional a partir de la misma movilización de inercia que genera ser una APN.
“El Movimiento Arcoíris por México es una agrupación política nacional de la diversidad para la diversidad. En ese sentido, nuestra lucha no se limita a las barreras de un género, identidad, orientación sexual o sexo, pero sí destaca por respaldar la diversidad que le es innata a la humanidad para garantizar el acceso a la igualdad de derechos, trato y oportunidades sin discriminación. Por ello, nos preocupamos y ocupamos por el panorama de violencia, ignorancia y promoción del odio que asedia a nuestro país, así como por la negligencia que la política partidista ha tenido para con las causas de nuestra comunidad y las diferentes poblaciones afectadas por la discriminación”. Afirmó Máximo Carrasco.
“Cualquier persona puede participar en el Movimiento Arcoíris por México; porque la ley electoral no impide la afiliación a una agrupación política nacional si ya se cuenta con una afiliación a un partido político, pues no son lo mismo. Por tanto, aquí pueden participar y ejercer sus derechos político electorales la ciudadanía en general con y sin partido político, siendo funcionarios públicos o no, etc. Y aunque la estructura nacional estará encabezada por personas de la diversidad sexual, en realidad cualquier persona aliada que no sea LGBTTTIQA+ puede afiliarse porque la discriminación afecta a todos los seres humanos y todes podemos hacer algo para superarla. En el Movimiento Arcoíris por México los únicos colores que buscamos impulsar y proteger son los de nuestra comunidad LGBTTTIQA+, así como de los diferentes grupos en situación de vulnerabilidad porque al igual que la diversidad sexual, han sido violentados en su dignidad y derechos por la discriminación, así como las acciones y discursos de odio”. Concluyó Juan Carlos Pastrana.
Finalmente, Manuel Edmundo Ramos Gutiérrez, activista de la diversidad sexual, juventudes, el derecho a la no discriminación y los derechos humanos desde 1999, además de ser el enlace nacional del Movimiento Arcoíris por México en Querétaro indicó que “esta agrupación política nacional ciudadana de la diversidad sexual arcoíris es una escuela histórica para la participación, la formación y la incidencia política de quienes han sido históricamente discriminados, porque derrumbará las barreras de los prejuicios, permitiendo la llegada de la diversidad ciudadana al accionar político estatal y nacional a los espacios de toma de decisiones para contribuir a la construcción de la democracia verdaderamente incluyente. Por ello reconoció a Máximo Carrasco, Juan Carlos Pastrana y a todes quienes agrupan el Movimiento Arcoíris por México en el país, pero sobre todo a la diputada federal Salma Luévano Luna, quien preside la Comisión de Diversidad de la Cámara Federal de Diputades por ser la primera mujer Trans que no solo ha defendido los derechos político electorales de las personas LGBTTTIQA+, sino que también está uniendo a la diversidad sexual y ha puesto límites legales al odio hacia la diversidad sexual y a la violencia política de género en la República Mexicana”. Concluyó Ramos Gutiérrez.
